“Mi hijo se rehúsa a hablar mi lengua materna. ¿Qué hago?”

“Mi hijo se rehúsa a hablar mi lengua materna. ¿Qué hago?”

Entre mayor sea el niño, más influencia va a tener la lengua mayoritaria. Los niños se dan cuenta de la efectividad que tiene la lengua local en la mayoría de sus contextos: la escuela, las clases extracurriculares, los amigos, hermanos, etc. En términos lingüísticos hablamos de “vitalidad etnolingüística”, la necesidad de uso de la lengua minoritaria en el contexto social en el que se vive.

Un fenómeno muy común en los niños es tener fases donde se rehúsen a usar la lengua no hablada en la sociedad. Los niños reaccionan a procesos familiares o sociales y necesitan tener un sentimiento de pertenencia, lo cual se manifiesta actuando y hablando como la mayoría.

Uno de los perfiles familiares que más se ve afectado por este tipo de fenómenos es el de Un padre – Una lengua, donde una de las leguas es la lengua mayoritaria. Esto puede complicarse más cuando entre los hermanos se habla la lengua local.

En este tipo de familias los padres deben ser especialmente consecuentes y persistentes en el proceso de transmisión de su lengua.

Aquí te comparto 5 maneras para incentivar el uso de la lengua minoritaria en casa sin tener que presionar y obligar a los niños.

1. Habla solo la lengua que deseas que los niños hablen contigo

Aunque parezca obvio, no lo es, pues cuando estamos en nuestro día a día tenemos momentos donde mezclamos idiomas y muchas veces no somos conscientes de ello, así que trata de ser consciente y consecuente en el uso de esa lengua específica.

2. Establece rutinas o hábitos en esa lengua

Los momentos a la mesa con toda la familia suelen ser un buen contexto para la práctica de la lengua minoritaria. Habla con tu familia y establece como rutina el hablar esa lengua específica aunque no sea en todas las comidas (aunque sería lo mejor). Si tu pareja no habla tu lengua materna puedes escoger otro contexto donde él/ella no esté presente para que no se sienta “excluido”; una rutina de cuento en la noche o una hora de juego al día donde dediques 100% de tu atención a darle un input de calidad en tu lengua materna. Recuerda que las acciones necesitan por lo menos 21 veces seguidas para que se vuelvan hábitos.

3. Corrije de manera modeladora

El feedback correctivo e indirecto, suele ser una buena estrategia para que tu hijo no desarrolle resistencia al uso de tu lengua. Por ejemplo:

Niño: mami no tengo un “Lappen” para limpiar.

Tú: ¿no tienes un trapo?

Niño: Ich habe Durst

Tú: ¿Tienes sed? ¿Qué quieres tomar?

Sin embargo, es auténtico e importante que los padres les hagamos saber a nuestros hijos en qué lengua esperamos que ellos nos hablen y recordárselo, sin exigir.

4. Cultura

Esta es una herramienta poderosa que hará que nuestros hijos se sientan orgullosos de sus lenguas y raíces. Desde comida, juegos, música o literatura típica del país o tradiciones. Todos esos son elementos con los cuales los niños se identifican.

A veces son cosas que hacemos en casa de por sí, pero de las cuales los niños no son conscientes. Hazles comentarios cuando estén comiendo, jugando, bailando algo típico de tu cultura, especialmente si es algo que tú hacías cuando eras niño, ellos sienten normalmente interés por ese tipo de historias.

Ponles cantantes latinos o españoles y música que tú sabes que les gusta, diles “tú eres latino/a como él/ella” o, “¿te gusta lo que dice el texto de la canción?”, que ellos se sientan identificados y orgullosos de poder entender/hablar dicha lengua.

5. Ponlos en contacto con otros niños bilingües o personas que hablen su segunda lengua

Una de las mejores maneras de notar que ser bilingüe es “cool” y normal es que estén con otros niños bilingües, aunque no sean las mismas lenguas. El ver cómo otros niños también interactuar en dos lenguas les hará valorar las suyas. Si tienes la posibilidad de que se encuentren con familias bilingües, hazlo.

Otra opción es ponerlos en contacto con personas monolingües de tu lengua meta, ya sea al hablar por skype con familia o amigos o juntándose con familias que hablen tu misma lengua. La autenticidad en el uso de las lenguas es fundamental. Ellos hablan contigo la lengua mayoritaria porque saben que la entiendes, así también saben que abuelo o abuela no entienden otra lengua que la lengua minoritaria y por eso la tienen que utilizar.

Nunca te rindas en el proceso, todas esas pequeñas cosas que haces en tu día a día para fomentar el bilingüismo serán parte del resultado final.

Espero que te sirvan estos tips y siéntete libre en dejarme tus comentarios al respecto.

Con cariño

Rebeca

Fotografía: base de datos unsplash

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