“El conocimiento no se debe quedar en la academia, debe llegar a las personas que más lo necesitan, las que podrán marcar la diferencia para crear una sociedad más tolerante, empática y respetuosa a las lenguas y las culturas extranjeras”

Me llamo Rebeca Imberg y soy la fundadora de Bilikids.  

Mi misión es ayudar a las familias a criar niños multilingües de forma que se preserven y valoren las lenguas y culturas nativas de la familia.

También busco ayudar a los profesionales en el campo de la educación que necesitan actualizar sus conocimientos sobre la crianza multilingüe y las políticas lingüísticas familiares.

home 2

Mi experiencia como profesional

 

En el ámbito profesional, estudié un máster en filología española y en enseñanza e investigación de lenguas extranjeras de Ruhr-Universität Bochum en Alemania. El énfasis en mis estudios estuvo en la adquisición bilingüe del primer idioma, las políticas lingüísticas familiares y los procesos cognitivos en la adquisición de lenguas.

He sido profesora de español como segunda lengua por más de 15 años y ofrezco cursos de capacitación para profesionales del área de la pedagogía y consultorías para familias multilingües. También soy profesora de español para estudiantes de mercadeo y turismo en la IUBH de Dortmund y trabajo con familias multilingües acompañándolas en el proceso de crianza multilingüe. Por medio de conocimientos científicos en el área de la adquisición del lenguaje y de la sociolingüística les brindo a las familias un servicio profesional y personalizado. La planificación lingüística eficaz y coherente en la familia tiene un efecto muy positivo en el proceso educativo del niño.

Mi experiencia como madre de una niña bilingüe

 

Soy del hermoso país de Costa Rica, he vivido en Alemania durante casi 11 años. Soy mamá de una niña bilingüe y bicultural y por eso conozco de cerca los retos que la crianza bilingüe puede traer.

Desde que mi hija nació (más precisamente, desde que estaba en mi vientre) sólo hablaba español con ella y la comunicación fue efectiva hasta que entró al jardín de infancia a la edad de dos años. Después de un tiempo el español empezó a perder terreno y cada vez más ella intentaba  comunicarse conmigo solo en alemán (un fenómeno normal). A pesar de muchos “altibajos” a lo largo del camino, ahora es una bilingüe que habla ambos idiomas y los usa a diario. Una educación multilingüe tiene muchos desafíos pero es el mejor regalo que podemos dar a nuestros hijos.

¿Quieres saber más sobre mí y cómo puedo ayudarte? 
CLOSE
CLOSE