Cada 14 días desaparece un idioma en el mundo, y la pérdida de lenguas también ocurre dentro de las familias bilingües. ¿Cómo prevenirlo?
La desaparición de idiomas es un fenómeno alarmante. Según la UNESCO, cada 14 días muere un idioma, y más de 100 lenguas han desaparecido en la última década. Sin embargo, no solo se trata de la pérdida total de lenguas; también enfrentamos un reto dentro de las familias bilingües: la pérdida generacional de la lengua de herencia. Este artículo aborda cómo y por qué ocurre este fenómeno, y qué podemos hacer para evitarlo.
¿Por qué los niños bilingües pueden perder una lengua?
Factores históricos y sociales
En muchos países, los niños de familias migrantes enfrentan discriminación lingüística. En Estados Unidos, por ejemplo, generaciones de hispanohablantes fueron castigadas por hablar español en las escuelas, lo que llevó a la estigmatización del idioma. Aunque esta situación ha mejorado, el miedo y la necesidad de asimilación persisten, influyendo en cómo las familias transmiten su lengua materna.
Ideologías monolingües
A pesar de las políticas multilingües en regiones como Europa, el monolingüiísmo sigue predominando en las escuelas y en la sociedad. Los niños que traen una lengua distinta a la mayoritaria pueden ser excluidos o forzados a integrarse mediante el aprendizaje de la lengua local, dejando atrás su lengua de herencia.
Falta de un plan lingüístico familiar
Muchos padres asumen que, al ser bilingües, sus hijos también lo serán automáticamente. Sin embargo, sin un esfuerzo consciente y un plan lingüístico claro, los niños pueden dejar de usar su lengua materna. Un patrón común es el «dilingüe»: los padres hablan en su lengua materna y los hijos responden en la lengua del entorno social, lo que reduce la necesidad de usar el idioma familiar.
Consecuencias de la pérdida de la lengua materna
Según la investigadora Annik De Houwer, uno de cada tres niños bilingües entiende su lengua de herencia, pero solo habla la lengua mayoritaria. Esta pérdida no solo afecta a la comunicación familiar, sino también al vínculo con la cultura y las raíces.
Estrategias para preservar la lengua de herencia
1. Crear un entorno de apoyo
Fomenta un ambiente donde la lengua de herencia sea valorada y utilizada de manera natural. Esto incluye leer libros, ver películas y participar en actividades culturales en ese idioma.
2. Evitar patrones dilingües
Anima a tus hijos a responder en la lengua de herencia. Esto puede lograrse estableciendo reglas claras de comunicación y mostrando paciencia mientras se adaptan.
3. Diseñar un plan lingüístico familiar
Define metas claras sobre cuándo y cómo se usará la lengua en el hogar. Por ejemplo, destina ciertos momentos del día para hablar exclusivamente en la lengua de herencia.
4. Buscar apoyo externo
Programas como «Conecta y Activa» ofrecen herramientas y estrategias para reactivar el uso de la lengua de herencia en niños bilingües, todo desde la conexión y el amor.
Reflexión final
La pérdida de una lengua materna no es inevitable, pero requiere esfuerzo y compromiso. Al transmitir nuestras lenguas y culturas, damos a nuestros hijos un regalo invaluable: la posibilidad de conectarse con sus raíces y enriquecer su identidad.
¡No estás sola en este camino! Si conoces a alguien que enfrenta estos desafíos, comparte este artículo y ayudemos a mantener vivas nuestras lenguas.
Si te interesa especialmente este tema, abajo te dejo el enlace a mi podcast.